Content
Son esenciales para las funcionalidades básicas de nuestro sitio fiser restaurante web y no se pueden desactivar. Amantes de la buena comida y exploradores de nuevas experiencias culinarias. En sala, una mesa alta corrida y varias mesas bajas, una de ellas frente a la cocina vista.
¿Cuál es el precio promedio de la carta en Fismuler?
Con esta guía para viajer@s y visitantes os ayudamos a vivir experiencias originales de ocio, cultura, arte, música y gastronomía a buen precio. Los clientes de Fismuler comparten en su mayoría opiniones muy positivas, destacando la calidad de los alimentos, la originalidad de los platos y la excelente atención recibida. Las opciones van desde entrantes y platos principales variados hasta postres innovadores que completan una experiencia culinaria de primer nivel. Entre los platos más aclamados por los clientes de Fismuler se encuentran la tortilla de boquerones, los garbanzos salteados y la tarta de tres quesos. Nace de la visión conjunta de Nino Redruello, Patxi Zumárraga y Jaime Santianes, quienes han creado un espacio donde la calidad del producto y la experiencia del comensal son la prioridad. Estas fotografías, que pueden encontrarse en su sitio web y redes sociales, son una ventana a la tentación culinaria que Fismuler promete.
Solc. Hotel Majestic
Las cocinan primero al vacío, deshuesan y fríen para que ganen crujiente. Las alitas de pollo es uno de los platos con más adeptos. Es una técnica que también se utiliza en Molino de Pez (C/ de Còrsega, 346), otro restaurante en Barcelona del Grupo La Ancha. Esta idea de envolver el relleno con una oblea de huevo es brillante. Calientan bien una sartén y añaden el huevo batido, que extienden hasta que cuaja. En su momento álgido es cansino, es omnipresente y las cartas pierden diversidad porque en todas partes sirven lo mismo.
Lo fríen sumergiéndolo en abundante aceite y, como decía, lo acaban frente al comensal con un huevo cocido a baja temperatura, que extienden bien, trufa recién rallada y cebollino. Salpimientan y luego hacen un rebozado clásico, pasan por harina, huevo y pan rallado. Una de las ventajas que tiene esta cocina es que puedes volver al día siguiente y comer algo totalmente diferente. Añaden unas albóndigas también de cordero y aliñan con una demiglace con vadouvan, una especie de curry francés, que se incorporó a la cocina francesa llegado de India en la época colonial. También añaden una col china, que han curado con sal y cocinado al vapor previamente.
Ofrecen un único menú degustación (78 €/pax) con delicias como el Crêpe de Mar, Maitake (seta de Montseny, anacardos y foie), Hamachi (con salsa vierge), Trucha del Pirineu (con huevas, beurre blanc y aceite de higuera) o la Pluma Ibérica de bellota. Un encantador bistró, pequeño e íntimo, regentado por los socios Pachi Rodríguez y Joey Attieh que rinde homenaje a la cocina francesa, aunque sin renunciar a otras influencias. Aquí la experiencia es aún más completa. La primera casa en Barcelona del madrileño Nino Redruello (Familia La Ancha) es un animado y mágico bistró en el barrio del Born.
Fismuler Barcelona, una casa de comidas enrollada
Fismuler, que nació en la capital y después se alojó en el hotel REC de la Ciudad Condal, es una casa de comidas moderna. Si le sumamos que el restaurante busca reproducir los comedores pomposos de la China imperial (y servir también su comida), el fasto está asegurado. Aire de mercado pese a lo sofisticado, que lo convierten en uno de los restaurantes más bonitos de Barcelona.
Hay varios locales en la ciudad, pero ninguno como el Passage, una auténtica joyita en el Borne. Y aunque han pasado muchos años de aquello, el local sigue siendo referente estético en la ciudad. Aunque cuentan con restaurante, quizá lo más destacado de Libertine sea su coctelería. Que Alkimia es un lugar precioso no lo decimos solo nosotras; también los International Design Awards, los ‘Oscar’ británicos del diseño de interiores, que reconoció a este restaurante de Sant Antoni como el mejor restaurante de diseño SBID 2017.
El epicentro gastronómico del hotel W Barcelona, Fire, suma a su sofisticación y a su ubicación otro aliciente para reservar una de sus mesas. En estos restaurantes vivirás un verdadero flechazo. La cookie se utiliza para almacenar información sobre cómo los visitantes usan un sitio web y ayuda a crear un informe analítico de cómo está funcionando el sitio web.
Buffet libre de sushi en Madrid: la nueva ola del all you can eat
Aquí podrás probar la truita amb suc o la clotxa del delta, platos catalanísimos y difíciles de encontrar en Barcelona, mientras pruebas su buena selección de vinos. Si a ello le sumamos una reforma hecha con un gusto increíble, el lugar es inmejorable para comer en un sitio bonito y no puede faltar en esta lista. Escondido en un primer piso de Las Ramblas, lejos de las miradas, y en la histórica Casa Galicia de Barcelona, Louro es una joya gastronómica que rescata la esencia gallega en pleno corazón de Barcelona. Un restaurante situado en el primer edificio residencial de Gaudí en Barcelona ya empieza con buen pie. Un diez en estética que pondrá la cita cuesta arriba nada más pisar el local. Escondido en el Passatge de les Manufactures, el local se extiende a lo largo por un espacio entre industrial e íntimo, con una decoración cuidada y pequeños reservados hechos con antiguas cabinas que dan toda la intimidad necesaria para una cena agradable.
En la carta, platos mediterráneos con un toque sofisticado como el Calamar Carbonara, el Magret de Pato Wellington o las Cucharitas de langosta al vermú. Si buscas un sitio realmente especial apunta esta dirección que, aunque sea un clásico de la Ciudad Condal desde su apertura en 1984, inauguró hace no tanto etapa con nuevo propietario y nueva carta. Entre las propuestas más sugerentes de su carta encontrarás el brioche con bogavante y caviar, la bullabesa, las vieiras con salsa bearnesa, las patatas crujientes con trufa fresca y parmesano o los fetuccine a la zarina. Conocido por su visión de la cocina saludable y su talento para elevar los vegetales a categoría de estrella, Pellicer —galardonado como el mejor chef de vegetales del mundo en 2018 y 2019— se une al chef de Fire, Stefano Pinna, para firmar un menú donde el respeto al producto de temporada se convierte en arte. Se trata de una nueva colaboración gastronómica, esta vez con el maestro de la cocina consciente, Xavier Pellicer.
- La decoración y la comida recibieron elogios, pero el servicio dejó mucho que desear en varias ocasiones.
- Fismuler, que nació en la capital y después se alojó en el hotel REC de la Ciudad Condal, es una casa de comidas moderna.
- Es decir, esto es una casa de comidas ilustrada.
- Cuando lees la carta, con enunciados escuetos, sencillos, lo entiendes todo.
Ambiente cosmopolita, mezcla de público foráneo y local, que sabe que allí se come de maravilla. La carta se compone de elaboraciones reconocibles pero con mucha técnica y reflexión detrás. La suya es una propuesta gastronómica difícil de clasificar pero con fondo, camuflado entre buen rollo, estética y amabilidad. Escalope vienés, huevo, trufa.
